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Guadalupe  Herrera  Estrada, Nutrióloga  
 
Los horarios para comer, en la vida moderna, han prácticamente dejado de existir, o por lo menos han variado tanto que, cuando bien nos va alcanzamos  a desayunar algo, medio comemos al mediodía y llegamos a casa  ansiosos  y con mucha  hambre,   lo cual favorece a comer en exceso.
Comer casi ha dejado de significar alimentar al cuerpo, pues ahora basta con saciar el hambre, pero un hambre que tiene su origen en largos períodos  de ayuno, o por no tener un horario de comida, resulta   más  fácil  comer alimentos altos  en    grasas, harinas refinadas y azúcares que no nutren y solo engordan.
Sumado a esto, la actividad física se reduce a correr por llegar  a  tiempo  al trabajo o escuela, logrado  lo anterior, pasamos   sentados  alrededor  de 8 a  10 horas, situación que afecta directamente la salud de las piernas, especialmente  en las mujeres.  
Por  tanto, ya no ponemos  atención de lo que nos  llevamos  a la boca, por  ello, comer  se convierte en  nada más llenarse y el ejercicio algo así como un recuerdo de la infancia o  de las modelos  de  televisión.  Situación que nos  lleva  a varias consecuencias como son el Sobrepeso, Obesidad, Enfermedades Cardiovasculares, Diabetes, pero  sobre  todo  tendrás  que destinar parte de tu sueldo en medicamentos.  
Cambios lentos pero seguros, o mejor dicho, cambiar a  través  de metas a  corto y largo plazo, es algo que puede  beneficiar   tu salud, tu peso y no tendrás  que destinar  parte  de tu sueldo en tratamientos costosos.   Empieza por:
¿Conoces el plato del bien comer?  Es una  herramienta sencilla  aprobada por la Norma Oficial Mexicana que muestra de manera comprensible las proporciones y grupos de alimentos  que deben estar presentes en cada una  de  tus  comidas.  
Come más veces durante el día. Se recomiendan 5 comidas al día, tres principales, desayuno comida y cena (dando especial importancia al desayuno) y dos colaciones, una a media mañana y otra a media tarde.
Bebe más agua simple. Una de las principales razones por las que las personas se enferman y engordan, es porque ingieren bebidas con alta concentración de azúcar. Cambia esto bebiendo más agua, intenta tenerla siempre a la mano y bebe constantemente, no esperes a tener sed para hacerlo. Si el sabor es problema puedes agregar  gotitas  de limón, hojitas  de menta o  yerbabuena.  
No te mates de hambre. Si comes cuando ya te estás muriendo de hambre, comerás apresuradamente, no masticarás bien la comida y eso le dará más trabajo a tu estómago, dificultando la digestión.
No olvides que METCO® te ofrece una gran variedad de endulzantes no calóricos y reducidos en calorías que te ofrecen opciones saludables para acompañar tus platillos y bebidas preferidas sin remordimientos.
Está claro que razones para cambiar sobran, y quizá muchas de ellas no te convenzan, o tal vez te hagan ruido durante un tiempo y después  se  te olviden; sin embargo,  estos cambios te  brindan muchos beneficios como son mayor salud,  mantienes un peso,  un mejor rendimiento en tu trabajo,  si organizas tus  compras en el supermercado gastarás  menos y lo más importante ganas una  Mayor  Calidad  de  Vida.